Varsovia - Portal Turístico Oficial de la Ciudad Capital de Varsovia - Página Principal
Premio: European Best Destination 2023

Paseo por Mokotów

Ubicado al sur del centro de Varsovia, el barrio de Mokotów aparece por primera vez en documentos de 1367 con el apelativo de Mokotowo. En el siglo XVIII, por orden de la princesa Izabela Lubomirska, la mujer más acaudalada del país, se construyó en este barrio un palacio con jardín. Al quedar situado en lo alto de una colina la propietaria decidió darle el nombre francés de “Mon coteau” (mi colina), si bien hay quienes ven el origen de su nombre en la antigua denominación de esta zona.
Mokotów es un distrito extenso y variado. Al sur de las históricas casetas de peaje situadas en la plaza Plac Unii Lubelskiej, se extiende lo que se conoce como el Viejo Mokotów —o Stary Mokotów— con sus chalets señoriales, residencias unifamiliares y edificios de varias plantas que datan de las décadas de 1920 y 1930, formando hoy un barrio residencial con ambiente. Posteriormente, en los años 70, en el límite sur de Mokotów —Służew nad Dolinką, Sadyba o Stegny— se construyeron grandes urbanizaciones de bloques de viviendas prefabricadas.
Un rasgo característico del distrito son sus parques y espacios verdes, siendo a menudo un vestigio de las antiguas propiedades y aldeas señoriales cuyos nombres se han preservado en las denominaciones de las urbanizaciones.
Son pocas las personas que saben que dentro de los límites actuales del distrito —en Czerniaków— se encuentra una joya de la arquitectura sagrada que se ha conservado hasta hoy a pesar de los desastres de la guerra. Se trata de la Iglesia de las Bernardas del siglo XVII, diseñada por Tylman de Gameren, arquitecto del rey August Poniatowski.
Estos son tan solo algunos de los secretos de Mokotów. ¿Te animas a descubrir otros?

El Viejo Mokotów —o Stary Mokotów— es un barrio con ambiente propio y unos orígenes que se remontan al periodo entre la Primera y la Segunda Guerra Mundial. Se trata de un área delimitada por las calles Batorego, Wołoska, Puławska y Woronicza. La parte norte de Stary Mokotów está formada principalmente por edificios plurifamiliares de varias plantas. Conforme uno se desplaza más al sur, predominan casas unifamiliares y chalés, muchos de los cuales se construyeron en estilo modernista, con formas sencillas, ventanas redondas y entradas a las viviendas bordeadas con azulejos.

El recorrido por el barrio de Mokotów es recomendable empezarlo partiendo desde el edificio principal de la Escuela de Ciencias Económicas de Varsovia o SGH, por sus siglas en polaco. Construido después de la Segunda Guerra Mundial según los proyectos originales redactados en el periodo de entreguerras, destaca en su interior la Sala de los Paracaidistas, con su techo en forma de pirámide de cristal y hormigón.

En la calle Wiśniowa se encuentra otro edificio igual de espectacular, con un tejado de cristal. Se trata del Museo Geológico de la Academia Polaca de Ciencias, que para muchos es un vivo retrato del rodaje de la película “Noche en el museo”.

En el recorrido a pie por el Viejo Mokotów no puede faltar la plaza Skwer Antoniego Słonimskiego entre cuyas casas de vecindad tradicionales se encuentra un edificio de estilo realista socialista que alberga el Cine Iluzjon, conocido por sus sesiones de cine antiguo y filmes olvidados. El edificio en sí merece un vistazo por sus formas, incluida la rotonda; una vez hecha la visita, uno puede tomar café en su terraza al aire libre.

La Casa Wedel —Dom Wedla— en la intersección de las calles Puławska y Madalińskiego es otro punto de visita obligada. Construida según los principios de la arquitectura funcional, luce sobre la entrada un bajorrelieve de un tigre y un letrero luminoso sobre el tejado.

La zona situada al sur de Stary Mokotów está atravesada de este a oeste por un cinturón verde que incluye el parque Park Dreszera, el jardín de II Ogród Jordanowski y los huertos urbanos.

Establecido en 1938 en el foso de una antigua plaza fuerte —Fort «Odyńca»— el parque Dreszer se caracteriza por su abundante y variada vegetación. Los sábados de verano este espacio acoge conciertos de jazz gratuitos. Al otro lado de la calle Puławska se encuentra el Boston Port, un restaurante reconocido por sus exquisitos platos de pescado. No muy lejos del parque, en la fachada del edificio de la calle Krasickiego 20/22, se instaló el primer jardín vertical de Polonia diseñado en una pared.

Para los niños un atractivo especial lo tendrá una extensa zona infantil en el jardín II Ogród Jordanowski. Los promontorios que se ven en su recinto son también un vestigio de la plaza fuerte, de la misma forma que lo es la calle Czeczota, con su trazado arqueado, construida sobre un antiguo foso. Además, merece la pena cruzar al otro lado de la calle Aleje Niepodległości: detrás de la valla que delimita el espacio de los huertos urbanos se encuentra un floreciente oasis de parterres, flores y árboles frutales.

En las afueras de Stary Mokotów hay una serie de atractivos parques urbanos que ocupan, en su mayoría, la zona de la orilla alta del Vístula. Entre las calles Puławska, Spacerowa y Belwederska los parques de Morskie Oko, Szustrów y Promenada forman un gran espacio verde, siendo su punto central el estanque del parque Morskie Oko, apreciado por los pescadores locales.

Próximos a Morskie Oko, los parques Szustra y Promenada son igual de amenos y cuentan con una serie de monumentos interesantes. El primero de ellos es el Palacio de Szuster, edificio que formaba parte de la propiedad “Mon Coteau” de la princesa Izabela Lubomirska. Construido entre 1772 y 1775, el palacio fue reconstruido en numerosas ocasiones, si bien ardió durante el Alzamiento de Varsovia. Reconstruido en la década de 1960, hoy alberga la sede de la Sociedad Musical de Varsovia, siendo escenario de conciertos de cámara y, en ocasiones, de jazz.

Siguiendo cuesta abajo se encuentra la tumba de la familia Szuster de 1899 y, donde el parque linda con la calle Puławska, hay otras dos obras arquitectónicas de interés.

La primera es la llamada Casa Mora —Domek Mauretański— edificio de estilo neogótico con elementos orientales, puerta de entrada a la finca «Mon Coteau» y antigua garita del portero que hoy acoge en su interior una galería de arte.

El segundo edificio es una casa gótica conocida como el Palomar —Gołębnik. Desde el año 1965 todos los días a las 17:00 horas resuena desde su torre el himno del distrito: la «Marcha de Mokotow».

Dos lugares con gran encanto situados el uno al lado del otro son Królikarnia y el parque Arkadia. Erigido en lo alto de la ladera que conforma la parte alta de Varsovia, el palacio de Królikarnia fue construido entre 1782 y 1786, siendo residencia del chambelán real. Traducido al español la Casa de los Conejos, el palacio debe su nombre a que era aquí donde se criaban conejos que luego cazaban los invitados del palacio.

Durante el Alzamiento de Varsovia, la zona que rodea el palacio de Królikarnia fue un importante lugar de resistencia insurgente, motivo por el cual el palacio fue destruido durante los combates. Reconstruido tras la Segunda Guerra Mundial, se convirtió en la sede del Museo de Escultura Xawery Dunikowski, con esculturas al aire libre que pueden verse desde la calle Puławska.

Los domingos de agosto se ofrecen en el recinto los conciertos del ciclo “Clásicos sobre la hierba”,que el público escucha tumbado cómodamente sobre las mantas en el césped.

A los pies del palacio, bajando la ladera, se encuentra el parque Arkadia, un verdadero oasis de paz y vegetación, un lugar idóneo para pasear o correr por las mañanas.

Los domingos en la placeta Skwer Grupy AK «Granat» situada en el lado opuesto de la calle Puławska se organizan mercados estacionales de desayunos para disfrutar al aire libre de lo mejor del menú de cualquier parte del mundo.

El estanque Jeziorko Czerniakowskie es un lugar que no puede perderse nadie a quien le apetezca relajarse en un entorno de vida salvaje o nadar en un lago en un día caluroso de verano. El origen de este embalse es un antiguo meandro del Vístula; hoy en su zona sur hay una concurrida playa, con zona de baño vigilada. La parte norte del lago, de unos 2 km de largo, es con diferencia más salvaje, con orillas cubierta de juncos. Para conocer mejor la naturaleza única de esta reserva, hay un itinerario circular formado por una pista natural alrededor del lago.

En los alrededores de Jeziorko Czerniakowskie hay además otras atracciones, entre las que, por mencionar solo una, hay un sendero bordeado de farolas de gas que recorre la urbanización adyacente al lago, construida según el concepto de ciudad jardín, vigente en el periodo de entreguerras. Hay un total de 38 farolas que forman un itinerario por las calles Jodłowa, Kąkolewska, Godebski, Goraszewska, Waszkowskiego, Zielona, Orężna, Zelwerowicza y Truskawiecka.

Además, en la intersección de las calles Powsińska y Okrężna hay un monumento a una locomotora en recuerdo de una antigua línea ferroviaria con destino a Wilanów que operó en el tramo entre Belweder y Wilanów de 1892 a 1971. En la locomotora uno puede subirse para manejar los mandos.

En esta parte de Mokotów también merece la pena visitar la decimonónica plaza fuerte de Fort Czerniaków, rodeada por un foso, en la que se encuentra el Museo de Tecnología Militar Polaca con muestras de material militar utilizado en su día por el ejército polaco.

El barrio de Bajo Mokotów o Dolny Mokotów ocupa las áreas al este de Stary Mokotów. Según su propio nombre indica, se trata de una parte del distrito ubicada en la zona baja de la ciudad, con un desnivel que puede comprobarse descendiendo por la calle Dolna. En su cruce con la calle Belwederska hay un restaurante emblemático, Lotos, cuyos interiores recuerdan los decorados de los años 70 y que sirve platos tradicionales de Varsovia, como un filete tártaro o chupitos de vodka acompañados de gelatina de manos de cerdo.

Más adelante, siguiendo por la calle Chełmska, se encuentra el Estudio de Documentales y Largometrajes, lugar en el que se hacían los famosos noticiarios y documentales, y se editaron muchas películas clásicas del cine polaco.

El estilo arquitectónico de Dolny Mokotów es variado, con una mezcla de edificios de antes y después de la guerra y un ambiente algo pandillero bien representado por la barriada de Czerniaków, muy distinto de la tranquilidad y un cierto aire elitista de la parte alta del barrio o Górny Mokotow. Un conocido cineasta polaco de comedias, Stanislaw Bareja, se crió y creció en las calles de Dolny Mokotów, un barrio que se convirtió para él en la cantera de figuras y personajes de muchas de sus películas.

Dolny Mokotów ofrece un lugar más que es merecedor de una visita: la llamada «casa de los espías» ubicada en el número 100 de la calle Sobieskiego. Construido entre 1977 y 1978, este gran bloque de pisos de arquitectura peculiar estuvo habitado por empleados de la embajada de la URSS en Varsovia hasta 1989. Desde que fue construido, no paró de despertar la curiosidad de los varsovianos. Se decía que la mayoría de sus inquilinos eran espías rusos de la KGB. Tras el colapso de la Unión Soviética fue abandonado y sufrió un paulatino deterioro. Durante algún tiempo estuvo abierto en el recinto un club al que presuntamente solo podían acceder invitados con pasaporte ruso, lo cual suscitó grandes emociones entre el vecindario. El Ayuntamiento de Varsovia reclamó la devolución de esta propiedad y el pago de las facturas atrasadas y, tras un largo proceso, consiguió la reversión del solar con su edificio el 11 de abril de 2022.

Mokotów fue uno de los distritos donde se libraron combates durante el Alzamiento de Varsovia. La zona ocupada por los insurgentes incluía la mayor parte del Stary Mokotow, Dolny Mokotow y los alrededores de la plaza fuerte Fort Czerniaków. A finales de septiembre de 1944, tras un asalto frontal de las tropas alemanas los insurgentes fueron derrotados y tuvieron que emprender una dramática huida a través de las alcantarillas. Estos sucesos inspiraron la famosa película “Kanał”, del director polaco Andrzej Wajda.

Paseando por el barrio de Mokotów, uno puede encontrar huellas de la ocupación nazi y del Alzamiento de Varsovia, como placas conmemorativas empotradas en los muros, marcas de balazos en las fachadas de los edificios o monumentos. He aquí algunas de ellas:
– un dibujo de una esvástica en la horca realizado antes del levantamiento en una casa de vecindad en el cruce de las calles Ligocka y Króżańska;
– huellas de balazos en una casa de la calle Tenisowa 8,
– huellas de balazos cubiertas por una placa conmemorativa en el número 17 de la calle Wiktorska;
– huellas de balazos en el muro de la casa de la calle Naruszewicza 10;
– huellas de balazos en la verja metálica de una casa ubicada en el cruce de las calles Krasickiego y Naruszewicza;
– una inscripción realizada después del Alzamiento con el texto de «Comprobado. No hay minas. <<Zamsz>>» en el 3A de la calle Narbutta.

Estos son los monumentos más importantes relacionados con el Alzamiento:
– monumento “Mokotów Walczący 1944“en el parque Park Dreszera;
– monumento a los soldados del regimiento «Baszta», en conmemoración de los 140 insurgentes que, durante su evacuación a través de las alcantarillas, dieron con posiciones alemanas y fueron fusilados por los alemanes;
– el Montículo del Alzamiento de Varsovia en la calle Bartycka, levantado con los escombros de los edificios de Varsovia. En lo alto hay un ancla, símbolo de la insurgencia, y una hoguera que arde durante 63 días al año para conmemorar los días que duró el levantamiento.

También forma parte de la turbulenta historia del distrito la prisión de la calle Rakowiecka, que ahora alberga el Museo de Soldados y Presos Políticos de la República Popular Polaca. Durante la dictadura estalinista en Polonia y en los años posteriores fue la prisión principal para los presos políticos del país.